Piloto automático
¿Crees que vives tu vida y nada interfiere en ella? O, al revés, piensa que todo es un cúmulo de factores diferentes que, por pequeños que sean, pueden crear una situación nueva que nunca previste…
(continúa) A veces de la nada, en el plano negativo; y otras, cuando vas sembrando pequeñas cosas positivas, las oportunidades acaban llamando a tu puerta.
Un año de música clásica y lectura en inglés
A principios de este año leí El Quijote de adulto por primera vez, después de haberlo leído de forma obligatoria en el instituto. No pudo ser mejor opción, dada la magnitud de la obra y la edición que elegí: la última revisada de la RAE, a cargo de Pérez-Reverte, adaptada a nuestros días y muy bien filtrada.
Después intenté leer varias novelas más, pero no me llamaron la atención y, coincidiendo con el despegue de Migro, me abandoné a la suerte de escuchar música antes de dormir. Mi lista “J J”, donde los artistas que comienzan su nombre por Jota ya los conocéis todos aquí. Aunque me sé de memoria sus letras y no paro durante el día de tararearlas, siempre que conduzco elijo otras listas, que es el otro gran momento musical de mi día a día.
Algunos os quedaréis con la duda de cómo oigo música para quedarme dormido, pero es que mis audífonos, desde que tienen bluetooth, dejaron de ser un adorno ocasional para convertirse, no en una herramienta, sino en los oídos que siempre quise.
Volviendo al Quijote, me impresionó Cervantes tanto que luego tuve que interesarme a fondo por su biografía y por otras de sus obras notables.
Estuve varios meses sin leer hasta que fui consciente de que, a veces, leo en piloto automático: mientras pienso en los problemas del día a día me pierdo entre líneas sin ser plenamente consciente de lo que estoy leyendo, teniendo que focalizarme mucho, sobre todo cuando el libro no ofrece demasiado.
Todo cambió después de leer la biografía de Phil Knight, el fundador de Nike, que me regaló un buen amigo y lector de este blog por mi último cumpleaños, en formato digital. Y que os recomiendo encarecidamente. Era la edición en inglés, y eso me obligaba a leer más despacio y, a veces, a consultar alguna que otra palabra o expresión en el traductor del Kindle.
Así fue como recuperé el hábito de la lectura, ya que desde entonces solo he leído libros en inglés. Si hablas más de un idioma, no te lo puedo recomendar más.
Este año también ha sido el año en que aprendí portugués, ya que lo hablo a diario, incluso más que el español, por tener en casa a una maravillosa ilusión y compañera.
No hablé con ella
Algunos lo niegan, otros no.
El cine es un mundo lleno de mensajes que aportan muchísimo. Tenemos pocos directores patrios que sepan transmitir de verdad; Almodóvar es uno de ellos, y mi película favorita, La piel que habito, protagonizada por Antonio Banderas, es un derroche de talento.
He visto muy buenas películas este año, y por eso me di de baja de Netflix y me quedé solo con Prime Video. Últimamente que veo una película diaria y, cuantas más disfruto, más me doy cuenta de que me faltan demasiadas por ver.
Hay gente que se enfoca en estar de mal humor trabajando diez horas diarias para que otro mercantilice con su tiempo y se enriquezca a su costa.
A mí nunca me gustó eso, y no me va a gustar ahora.
Dedicaré el tiempo y el esfuerzo que sea preciso para decirme a mí mismo que eso que fue mi elección y mi visión, valió la pena.
Con esta entrada me despido de 2025 sin pensar en ningún propósito para el nuevo año, simplemente pido que todo siga así.
Y aunque la introducción fue originalmente escrita para otra, siempre me hace pensar, ya que creo que no vivimos en mundos paralelos y nunca es agradable que alguien te haga lo que nunca desearías que te hicieran.
¿Y a vosotros, os define vuestra realidad? ¿O es todo fachada?

